Un filler elegante y ágil que, con mecánicas principales de colecciones y forzar la suerte, requiere mantener un delicado equilibrio entre riesgo y recompensa al revelar cartas en un turno: puedes perder el turno si repites un color o beneficiar a rivales al ampliar el suministro. Es muy importante retener en mente las cartas que van escogiendo los oponentes para tomar buenas decisiones. A veces el juego fluye en piloto automático, especialmente si las cartas disponibles son poco atractivas y aparece pronto una carta interesante. La carrera por reunir los diez colores domina las partidas, por lo que el impacto del azar es elevado. Las cartas de acción aportan un toque de interacción directa que agita el avispero lo que da pie a momentos divertidos. Un diseño resultón, ideal para partidas rápidas y aptas para todo tipo de jugadores, aunque puede quedarse corto para quienes tienen un mayor grado de experiencia.