El Valle Secreto es un pequeño gran juego en el que tenemos que colocar estratégicamente nuestros asentamientos para que nuestros poblados sean lo más fructíferos del valle.
Es de esos fillers que tienen la virtud de plantear decisiones constantes a los jugadores con pocos componentes y reducida carga conceptual. Las rondas están estructuradas en dos fases y esto genera una dinámica que lleva a los jugadores a hacerse una idea de cómo va a ser la ronda para, a continuación, pasar a ver como esa idea cambia de forma continuamente en función de las decisiones conjuntas de todos los jugadores. El autor consigue sacar mucho provecho de tan solo veinte cartas, con una rejugabilidad elevada, aunque es cierto que hay cartas que, potencialmente, pueden dar más puntos, por lo que muchas veces la toma de decisiones se relaja al haber una opción aparentemente mejor. Aunque el juego escala bien, que se tengan que resolver tres rondas puede ser un problema en partidas a más de dos jugadores, pues a veces ocurre que un jugador se queda descolgado y no tiene opciones de victoria en una tercera ronda que tal vez juegue a desgana. Con todo, me parece un filler muy entretenido y con mucho recorrido.