Un abstracto para dos (aunque se puede jugar por equipos, aunque no tiene mucho sentido), que intenta replicar el éxito de otro famoso juego añadiéndole variabilidad mediante personajes inspirados en seres mitológicos y mediante una producción llamativa. Desgraciadamente, en esta ocasión, la jugada no ha salido tan bien. Principalmente por partir de un diseño original relativamente plano que no deja poso en los jugadores. Pero es que, además, se ha escogido un estilo artístico para estos personajes que puede llegar a generar un importante rechazo.