Un diseño fascinante que combina la construcción de mazos con un interactivo control de áreas por mayorías y unos roles ocultos que se adueñan de la dinámica. La gestión milimétrica del ritmo de los turnos, la sutil colocación de influencias y el constante faroleo para proteger nuestra identidad secreta permiten disfrutar de partidas de una tensión psicológica brutal, donde la paranoia y la sospecha se apoderan por completo de la mesa. Aunque la enorme cantidad de efectos singulares y excepciones en las cartas puede encallar el ritmo inicialmente ante las dudas, y el nuevo sistema de facciones diluye sutilmente la agónica presión por no quedar en última posición, su profundidad táctica y su arrolladora interacción lo convierten en una propuesta irresistible. Un título brillante que logra transformar un eurogame de gestión en un vibrante y oscuro ejercicio de astucia, traición y supervivencia en la sombra.