Es ese juego que recomiendas cuando alguien te pregunta por un juego para regalar. En él nos convertiremos en bandidos asaltando un tren mediante programación de acciones que se resuelven posteriormente (en el mismo orden). Extremadamente divertido gracias al caos generado y a las pifias cometidas casi de forma constante. Obviamente aquellos que solo disfruten con el control absoluto no verán nada especial en este título. Mención especial para el alucinante nivel de producción a un coste mucho mas que aceptable.