Una propuesta plomiza que articula su flujo en torno al clásico lanzamiento de dados comunes e individuales para rellenar operaciones aritméticas en una hoja cuadriculada. La alarmante ausencia de sinergias y combos satisfactorios provoca que las sensaciones en mesa se diluyan en un conformismo absoluto, donde la optimización matemática da paso a un desarrollo en piloto automático y previsible. A pesar de disponer de un sistema de desbloqueo de habilidades funcionales mediante el cuadre exacto de filas, este no sirve para ofrecer decisiones suficientemente interesantes. Esto deriva en un algoritmo de resolución tan obvio que anula cualquier atisbo de tensión o toma de decisiones estimulante para el jugador. Una propuesta carente de chispa que se desinfla desde el primer lanzamiento y que difícilmente logrará justificar su presencia en la mesa.