Un diseño refinado y sorprendentemente exigente que articula con elegancia el histórico dilema de los puentes de Königsberg. Su núcleo central, basado en la selección de losetas de acción para desplazar a nuestro peón por las diversas regiones mientras dejamos una estela de pisadas, obliga al jugador a planificar cada paso con una precisión casi matemática para exprimir el escaso margen de sus dieciséis turnos. La verdadera profundidad del título reside en ese