Un diseño con el que Alan R. Moon y Aaron Weissblum aplicaron por primera vez el sistema de «Yo Reparto, Tú Eliges», integrándolo con maestría en una lucha de mayorías donde la tensión se corta con cuchillo. Esa constante necesidad de escanear la mente del rival para equilibrar las ofertas, sumada a la sutil gestión del tempo que imponen los límites de los pasajes y el posicionamiento mediante la red de puentes, depara partidas rebosantes de tensión y juego psicológico. Si bien es cierto que la asignación aleatoria del orden de turno en las rondas intermedias puede generar alguna situación ligeramente injusta, su interacción y la agilidad de su desarrollo lo convierten en un clásico que sigue ofreciendo muy buenas sensaciones.
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