Un juego con mecánicas principales de draft y colecciones, con un ligero toque de colocación de trabajadores a la hora de posicionarse en el orden de turno. Es un juego ágil, entretenido y que mantiene a los jugadores en tensión en cada una de las diez rondas de la partida, buscando maximizar la cantidad de puntos de victoria, así como evitar las penalizaciones. Los edificios abren caminos estratégicos que variarán de una partida a otra al entrar un subconjunto de ellos en juego. Por su sistema de selección, como mejor funciona es a cuatro o cinco jugadores. Tal vez su mayor problema es que es un diseño que, probablemente, nos dará la sensación de haber jugado ya, sin aportar elementos especialmente novedosos. Tampoco habría utilizado fichas de puntuación a doble cara con valores positivos por una y negativos por otra, porque da pie a problemas. Pero con todo, me parece un juego bien cerrado y que resulta suficientemente satisfactorio.
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