Un diseño ágil y dinámico que combina una colocación de trabajadores que se resuelve simultáneamente con un tablero rotatorio que introduce la gestión del tiempo para recuperar a los trabajadores. Son partidas que se resuelven a un ritmo ágil y en las que los jugadores buscan maximizar la producción de quesos. La clave es la personalización del motor propio mediante estructuras que generan sinergias estratégicas; gracias a esto, el diseño logra mantener una tensión constante de optimización sin recurrir a reglas farragosas. Si bien los compases iniciales pueden pecar de previsibles, al incentivar una carrera un tanto rígida por ciertos recursos, y el diseño no alcanza cotas de profundidad que lo vuelvan revolucionario, su fluidez absoluta y la satisfacción de cuadrar un engranaje de puntuación eficiente lo posicionan como un peso medio sumamente solvente. Una propuesta directa, ideal para quienes buscan un diseño que entretenga sin complicaciones innecesarias
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